Por  Jose Vicente Díaz Martinez

@DrDiazMartinez

Médico Adjunto Unidad Extremidad Superior. Servicio COT Hospital IMED Valencia

En su parte más distal, el húmero junto a cúbito y radio da lugar a la articulación del codo. A esta zona del húmero pertenecen los dos epicóndilos: Epicóndilo lateral ó externo y Epicóndilo medial o interno, pequeñas prominencias óseas cuyo principal cometido es servir de punto de inserción muscular, a través de sus tendones.

En la porción externa donde encontramos el Epicóndilo Lateral, se insertan los tendones de los músculos extensores tanto de la muñeca como de los dedos. El tendón que principalmente se relaciona con la temida Epicondilitis Lateral o “Codo de Tenista” es el Extensor Radial corto del carpo, el cual se inflama.

A su vez en la porción interna concretamente en el Epicóndilo medial o Epitroclea se inserta la musculatura flexora de muñeca y dedos. El flexor carpi radialis y el pronador redondo, son los que más frecuentemente se inflaman dando lugar al “Codo de Golfista”.

¿Cómo puedo saber si sufro una Epicondilitis lateral o “Codo de Tenista”?

Esta inflamación tendinosa se caracteriza por un inicio muy leve, en la cual simplemente notamos una leve molestia en la parte exterior del codo, y que no podemos atribuir a ningún traumatismo. Con el paso los días e incluso de los meses, esta sintomatología evoluciona provocando dolor incapacitante y quemazón en la porción lateral de codo que se extiende por todo el antebrazo. Además, aumenta con movilización de la musculatura extensora del antebrazo, haciendo muy dificultosas actividades tan banales como sujetar una raqueta, girar una llave para abrir una puerta o abrir un bote.

¿Y Codo de Golfista?

Produce dolor en cara interna de codo que se extiende por el antebrazo, los mecanismos de flexión y pronación de muñeca lo intensifican.. Puede ir asociado a compresión del nervio cubital provocando, hormigueo desde el codo hasta 4º y 5º dedos de la mano.

¿Que ha desencadenado este dolor?

En la mayoría de los casos se produce debido a microlesiones en los tendones epicondileos, por actividades repetitivas. Es muy frecuente en profesiones como mecánicos o pintores. Pero si prácticas algún deporte de raqueta, también eres candidato a sufrir la Epicondilitis Lateral.

Practico deporte de raqueta o pala. ¿Qué hago mal?

En el caso de los deportes de raqueta, tipo pádel o tenis, el movimiento que principalmente desencadenada esta patología es el golpeo de Revés.

En los principiantes se relaciona con no mover adecuadamente los pies y golpear a la bola de frente, cuando deberíamos jugarla de lado.  Además en el momento del impacto con la pelota, el no separar los brazos del tronco, realizando el golpeo con el brazo flexionado, suele ser una de las principales causas.

Sufro Epicondilitis. ¿Cómo puedo tratarla?

Disminuir el mecanismo que produce la epicondilitis es necesario para la buena evolución, lo cual implica el Reposo deportivo.  Al tratarse de una inflamación tendinosa siempre nos vamos a beneficiar de los Antinflamatorios ya sean en forma de crema o por via oral (pastillas) o en forma de Hielo 10-15 minutos, 4 o 5 veces al día. También nos podemos beneficiar de una banda de antebrazo.  Si estas medidas, no funcionan, pide cita con tu Traumatólogo.

¿Qué pruebas debería pedir mi Traumatólogo para hacer un buen diagnóstico?

El diagnóstico es principalmente clínico, por los síntomas y la exploración física. En ocasiones podemos realizar radiografía simple de codo y ecografía.

¿Qué tratamiento me puede ofrecer mi Traumatólogo?

Cuando los antiinflamatorios orales no funcionan, el siguiente paso podría ser, una infiltración en el epicóndilo afectado, con corticoides. Acompañado de una valoración por el médico rehabilitador para pautar fisioterapia, pudiéndose utilizar entre otros tratamientos la ondas de choque.

Tengo Epicondilitis, y me han dicho que me tengo que operar, ¿Qué puedo hacer?

En aquellos casos rebeldes y evolucionados en el tiempo (más de 6 meses) en los cuales no han funcionado las medidas conservadoras. Existiría la indicación de tratamiento quirúrgico, la cual consiste en la desinserción de los tendones epicondileos que se podría realizar de manera abierta o artroscópica.

¿Cómo puedo prevenirla?

Asegúrate que la pala o raqueta tiene el peso adecuado para tu cuerpo y que la empuñadura es la correcta. Son muy importantes los ejercicios de fortalecimiento y calentamiento muscular tanto del antebrazo como de pectoral y hombro, que además te ayudaran a prevenirla. Recuerda los ejercicios de estiramientos al terminar de practicar tu deporte, ya que hemos sometido al músculo a mucha tensión y le vendrá bien relajarse.

Hospital IMED Valencia

Valencia a 12/3/2017

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